sábado, 17 de enero de 2009

BEIGBEDER: UN HOUELLEBECQ DE SEGUNDA

En este blog ya hemos glosado algunas veces nuestro entusiasmo por ese genial escritor francés llamado Houellebecq. Bueno genial no lo sé, pero desde luego entretenidísimo por lo menos para todos aquellos que somos fans de su tortilla intelectual, su cinismo y desprecio despreocupado por todas nuestras ideologías y entusiasmos y por su capacidad para ser tierno y contar historias de amor cuando al final él sólo quiere decir eso: sexo. Pero me da igual, él es maravilloso y esperaremos sin falta su próxima novela, malgré los tres años (o cuatro) que tenemos que esperar cada vez entre cada una de ellas.

Viene todo esto a cuento, porque a pesar de que lo he pasado bien, está última vez, cuando estaba leyendo la última novela de Frédéric Beigbeder, "Au secours, pardon" no sé como la traducirán en España, no me he quitado en todo el rato la sensación de que estaba leyendo a un Houellebecq, pero de segunda.

Y me explico: todo lo que este autor mezcla (sexo + ideologías + análisis político / humano del mundo actual) a mi me recuerda constantemente a la mezcla que utiliza Houellebecq, pero sin gracia (o con menos gracia que el otro).

Beigbeder nos cuenta el salvajismo del mundo de la moda, la crueldad y el carácter cancerígeno del mundo de la cosmética (él dice que los productos cosméticos realmente provocan cancer, pero que hay mucho dinero encima para taparlo, o por lo menos me parece que lo sugiere) y hasta se inventa una marca cosmética, "L´Ideal" ¿Trasunto de L´Oreal? para ilustrarnos todo esto.

Al mismo tiempo nos invita a un viaje a la Rusia Salvaje, Tiránica y Capitalista del mundo actual, donde según él sólo hay sitio para la prostitución, el crimen del poder, la explotación y la degradación humana. Capitalismo, en suma.

Pero la novela está muy bien escrita. Lo malo, ya digo, es que me parece un trasunto de Houellebecq, pero en menos grande, y allí dónde Houellebecq es tan cínico, absurdo y desesperado que me resulta tierno, lo dicho, a veces me parece que Beigbeder solo me cuenta una historia. En fin, lo dicho, que yo espero a mi francés preferido, aunque hagan falta tres años. Todo sea por lo tierno.

2 comentarios:

Juan Luis Sánchez dijo...

El libro se titula en español Socorro, perdón. Aunque dices que es un Houellebecq de segunda no veo la hora de leerlo. Aunque sea un Houellebecq descafeinado, menos es nada, ¿no?

Además, me interesó mucho el único libro suyo que he leído: El amor dura tres años.

bizarro con interrupciones dijo...

Muchas Gracias por el título en español, y sí, bueno, sí, lo que tu dices, a mi me ha parecido un Houellebecq de segunda -otra cosa es que realmente lo sea, ya sabes- pero lo cierto es que me lo leí con gusto, todo sea dicho.

Y si te animas a leerlo en francés yo te lo dejo :-)