domingo, 13 de julio de 2008

MEMORIAS DE UN BEBÉ (I)



Mi nombre es Circunstancia.

Me llamo así porque un filósofo, orteguiano él, dijo aquello de "yo soy yo y mi circunstancia" y como Peludo dice que yo todavía no tengo construido un Yo, ni sé quién soy Yo, ni tengo conciencia de serlo, pues eso... que todavía soy sólo Circunstancia.

Mi circunstancia más inmediata se construye a partir de ratos de soledad en los que acabo por aburrirme y duermo y otros ratos en los que lloro por múltiples razones, a saber:

1) Noto un dolor en la tripa después de que Superteta me proporcione mi dosis de Maná Lácteo que me sabe a gloria. Al cabo de poco, siento un dolor muy fuerte que me hace llorar y que termina cuando Peludo me pone boca abajo o bien aprieta mis piernas contra el estómago. El final del dolor siempre viene precedido de una sonora ventosidad, nada propia de una señorita según Peludo, que es celebrada por los bultos ruidosos que haya a mi alrededor con algarabía y regocijo. A mí eso me aturde, pero como me siento liberada y a gusto me quedo taciturna a la espera de que acabe la celebración y, eso sí, un tanto confundida, por lo que generalmente prefiero dormirme.

2) Las mismas tripas que en 1) me dolían, también pueden contraerse y expandirse de manera desagradable. En estos casos el cerebro sólo me dice "quiero Teta", "quiero Teta", "quiero Teta" y así todo el rato. Yo intento pensar en mis cosas: "ventana-luz-cortina-lámpara", pero no puedo porque pienso todo el rato en "quiero Teta", "quiero Teta", "quiero Teta"... por lo que acabo llorando sin consuelo. Éste es de los lloros más fuertes y rotundos que tengo y cuando empiezo no puedo parar hasta que Peludo y Superteta se ponen a correr a mi alrededor y Superteta se sienta en el Sillón Lácteo Naranja y descubre el gran Tótem Lácteo, y Peludo corre a por el cojín mamatorio para que Superteta y yo estemos la mar de a gusto, sobre todo yo, con mi ración exquisita de Maná Lacteo. Cuando digo que no hay ninguna comida igual, créanme, no incurro en exageración al decirlo: "no hay nada igual para mí". Es el 10 sobre 10 este momento y sólo me puede preocupar que Peludo se acerque a mí, aunque sea para darme un beso, porque entonces veo peligrar mi ración y hace que me ponga a succionar más deprisa y me pongo muy nerviosa. Entonces Superteta le dice "déjala, no ves que se pone nerviosa" y Peludo se va deprisa riéndose por el pasillo no sé por qué. Ya más tranquila Superteta me aclara: "es un poco chinche, no te preocupes hija".

3) Casi siempre, después de 1) advierto un olor extraño, rancio y con fondo de celulosa. Siento una enorme incomodidad, porque al moverme en la cuna noto algo adherido a mi trasero y que pica. Entonces lloro mucho y muy de repente, y llega Peludo y dice: "aquí huele a madera"; por lo que me coge en brazos, me da una docena de besos con barba que me incomodan más y me lleva hasta una cuna de plástico muy cómoda donde me ponen unos pañales nuevos, después de refrescarme mis partes pudendas con toallitas de colonia. Cuando acaba, pienso que esto ya es otra cosa, por lo que echo unas risas junto a Peludo -es ponerme a sonreír y él se ríe como loco, que a veces me asusta un poco-. Eso sí, al poco de pasar por 3), salto a 2) y de ahí vuelta a 1) y así me paso casi todo el día. No vayan a creerse que esto de ser Circunstancia es cualquier cosa.
4) Los ojos se me cierran y observo que pienso más despacio. O sea, si normalmente voy: "ventana-luz-cortina-lámpara-Superteta-Blancanieves-ventana-luz, etc.; durante estos instantes voy: ventana-...-luz-...-lámpara-...- ¡Ay!, no, cortina me falta cortina... Entonces me enfado por mi estado de aturdimiento generalizado y me pongo a llorar. Llega corriendo Superteta y dice eso de: "Esta niña tiene un sueño que no se aguanta ni ella" y me da un poco de Maná Lacteo -tres segundos- hasta que caigo en el sueño, o mueve la cuna un poco, consiguiendo el mismo efecto, si ve que estoy ya "a punto de caramelo" (que quiere decir que me falta un segundo para dormirme yo solita y sin ayuda de nadie).

5) A veces estoy pensando en mis cosas, tipo: "ventana-luz-cortina-lámpara-Superteta-Blancanieves-ventana-luz, etc. pero resulta que faltan los bultos, y todo es del tipo: "ventana-luz-cortina-lámpara-ventana-luz-cortina-lámpara" y no veo nada que se mueva a mi alrededor. Entonces también lloro, pero de manera lastimera. Algo así como: "aaayyyyy... aaayyyyy" que más que lloro es quejío. Entonces llega Superteta y dice: "esta niña es que no quiere estar sola" y Peludo protesta: "pues tiene que acostumbrarse, porque si no tú verás qué plan", y Superteta le contesta: "es que es muy pequeña todavía y no sabe" y Peludo replica para chincharla: "disciplina, disciplina, disciplina..." y Superteta protesta: "disciplina teníamos que tener contigo y no con la pequeña", y yo como veo a los bultos delante de mí moviéndose, pues ya estoy de mejor humor porque en mi secuencia ya hay bultos parlantes y ahora pienso: "ventana-luz-cortina-lámpara-Peludo-Superteta-ventana-luz..." que es mucho más divertido que "ventana-luz-cortina-lámpara-ventana-luz..." como pueden entender.

6) También lloro porque noto que voy pasando poco a poco de estado sólido a líquido y la frente y la nuca se me llena como de agua. Entonces llega Peludo y dice "aquí hace un calor que no se puede aguantar" y pone el ventilador y el aire, lo cual me gusta y no me gusta. Me aclaro. Me gusta el ventilador porque da vueltas sin llegar a ningún sitio -como hago yo con mi discurso matutino de aaaas, ooooos, uuuuus, según Peludo- como me gustan las cosas sencillas y sin fin, pues éste es un aparato muy pero que muy agradable para mí, porque da vueltas -algo sencillo- y no para -algo sin fin-, es decir reúne las dos cualidades apetecidas. Por el contrario no me gusta el aire acondicionado, porque es un chorro de aire muy frío que si me da de golpe me hace juntar sin control y repetidamente los labios haciendo un ruido que suena ¡achúss!, o algo parecido. Si hago esto Peludo dice "¡salud!" y Superteta dice "¡Jesús!" y me quitan del chorro de aire para no tener que estar todo el rato con la secuencia de ¡achúss!-¡salud!-¡Jesús! y poder dedicarnos todos a hacer cosas más productivas, como por ejemplo dormir.

Bueno, existen más razones por las que lloro, creo que si tuviera que ponerle un número serían innumerables. Puede ser que llore por tener sed, porque me incomode algo de la ropa, porque no tenga luz o porque haya mucha -como cuando salgo de repente a la calle-, etc.

Pero de eso lo mismo hablamos otro día.

14 comentarios:

Juan Luis Sánchez dijo...

Es bueno, botijo. Veo que cada dia se te va dando mejor esto de escribir. Me has hecho ponerme en la piel de un bebe. Tiene gracia. Leiste Metafisica de los tubos? Va en la onda y te iba a gustar. Un abrazo desde Manhattan.

botijo de oro dijo...

No, no lo he leído, pero he mirado en google y sí que se parece. Yo más bien he copiado el estilo de El misterioso incidente del perro a media noche. Es la mirada del extraterrestre, del Gurb de turno.
Me alegro de que te guste. Muchas gracias.

Ángeles dijo...

No se a qué se parece el escrito, ni el estilo, ni nada... pero me ha pintado una tonta sonrisa en la cara. Gracias por tu genialidad!

botijo de oro dijo...

Muchas gracias por tu opinión y por tu sonrisa.

Quikosas dijo...

Genial. Sencillamente genial. Es como si lo viviera.
Espero que la última foto no sea otra razón por las que llore la pequeña Circunstancia. Y si así es... ¡pues que pase pronto!

botijo de oro dijo...

Gracias Quike. No, de momento no tiene esa dermatitis tan pronunciada ni ese aparato genital ;) Un beso.

geminisdespechada dijo...

jooo qué bonito!! y a mi que me parecía que los bebés tan pequeños 'no hacen nada' jeje :)

bizarro con interrupciones dijo...

Ja,ja, me ha encantado.

Esta descripción sí que es empatía, y lo demás son tonterías :-) Muy bonito.

Saludos a Superteta y fuerte abrazo para ti, Peludo :-)

macarra ilustrado dijo...

jajaja, buenísimo

botijo de oro dijo...

Me alegro mucho de que os haya gustado Geminis, Bizarro y Macarra. A ver si me animo y continúo. Gracias.

Mi vida en 20 kg. dijo...

Boti, clap clap clap, sabes eso de usar zapatos ajenos??? bueno tu te pusiste en los pañales de tu hija, lo encontre genial, lleno de amor, dedicacion y de una ternura inexplicable...muchos saludos a la familia y esopero que sigas contando desde ella.

geminisdespechada dijo...

jooo os echo de menos.. :(

botijo de oro dijo...

Mivida - muchas gracias. Transmito los saludos y los hago extensibles también a los tuyos.

Geminis - y yo, y yo, pero es que andamos un tanto líados (esta última semana entre sobaos y quesadas cántabras la hemos pasado Bizarro y servidor).

bizarro con interrupciones dijo...

¿Cantabria Región Bizarra?

No sé, ando demasiado ocupado para ponerme a nada de ello. Que grande es el verano :-)

Botijo, que sepas que por tu culpa ya estoy descargando a "Cuarteto de Nos" :-)