jueves, 26 de junio de 2008

UNA ANACRONÍA BIZARRA: EL CONCORDE

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Ya que el otro día decidimos dar aquí rienda suelta a una de nuestras nuevas categorías, la de los inventos bizarros, con el artículo sobre los rascacielos giratorios, no me resisto hoy a hacer aquí un homenaje a aquella maravillosa antigualla y anacronía que fue el Concorde (por cierto, recomiendo leer el título de la edición en francés y de la inglesa)

No me resisto a utilizar esos términos para referirme a ese invento tan fascinante porque efectivamente eso fue lo que fue, en muchos sentidos, una anacronía, casi desde el mismo momento de su invento, y por eso algo también absolutamente fascinante.

Fue una anacronía porque para empezar fue un resultado del inmenso desarrollo tecnológico de Gran Bretaña después de la Segunda Guerra Mundial, un desarollo inútil porque, al contrario de Estados Unidos, esa alta tecnología a Gran Bretaña no le era muy rentable (y mira que estaban desesperadamente necesitados de ello, tras el hundimiento del imperio).

Tan desesperados estaban, que fueron de país en país buscando un socio desesperadamente para poder desarrollar el Concorde. Al final lo encontraron en Francia, pero se fíaban tan poco de los franceses, que incluso les hicieron firmar un papel a los franceses prometiendoles que no les iban a dejar tirados.

El proyecto fue una ruina económica desde el primer momento, perdiendo dinero sin parar. Los gabachos les impusieron a los británicos un nombre en francés por aquello de la "grandeur" (que complejo de inferioridad, parece que el imperio lo hubieran perdido los franceses, y no los ingleses) y por aquello de ver si el proyecto alguna vez daba y daba dinero, los franceses y los ingleses no pararon de invertir e invertir, arruinándose en un proyecto que jamás dió dinero.

Eso sí, la tecnología luego sirvió para el AIRBUS, el avión ese europeo que en el mundo le hace la competencia a BOEING y andar en una carrera fascinante por ver quién es el mejor, e incluso en un determinado momento, creo que en los 80 o los 90 cuando los británicos se cansaron de perder dinero, se lo vendieron a British Airways que sí que le llegó a sacar unos poquitos añitos de rentabilidad.

¿Que hicieron? Bueno, todo el mundo creía que era mucho más caro viajar en Concorde de lo que era (por aquello de lo exclusivo, de hecho sólo se llegaron a crear veinte aviones concorde en toda su historia) duplicaron los precios o algo así, y lo hicieron una fuente de dinero. Un par de añitos nada más. En seguida estalló uno de los concorde, que llevaban un par de décadas volando, se abrió el debate sobre su seguridad y como no compensaba volver a invertir en modificarlos, se cerró el chiringuito.

El CONCORDE era tan anacrónico, que en el año 2000, cuando por fin era rentable y seguía siendo el avión más rápido del mundo (tardaba tres horas y media en ir de París a Nueva York cuando cualquier otra avión era mínimo siete) todavía utilizaba dispositivos analógicos (en plena era digital). A mi me gusta imaginarmelo con manecilla, relojitos y casi pedales para el piloto, y además, aún así, el más rápido del mundo de modo abrumador.

Que pena que lo tuvieran que cerrar. No me digan que no parece bonito poder cruzar el charco en tres horas, como si hicieras casi un vuelo local. Y que encima lo hiciera un avión que era una antigualla (porque como no era rentable ningún otro país quiso competir y nunca se vieron obligados a poner al día su tecnología).

Pero eso sí, pienselo, en pleno siglo XXI, en la era en de los portátiles, móviles, WIFI, internet, la globalización, la deslocalización, donde hasta los pañuelos palestinos se hacen en china y los faroles de ramadán de Egipto en Pekín, dónde todo es veloz, más rápido, más potente, más inmediato, no me digan que no es un privilegio poder irle a un niño de 13-15-16 años y decirle: "Pues en mi infancia había un avión que iba de un lado al otro del mundo en la mitad de tiempo de la que lo hace ahora". Increíble, ¿Verdad? Pues eso.

6 comentarios:

geminisdespechada dijo...

no tenía ni idea.. lo que aprendo yo en los blogs.. yo lo habría usado, aunque fuera una antigualla.. qué pena que ya no esté..

macarra ilustrado dijo...

Me has sacado una lagrimita pensando en esa cacharra voladora. Yo que lo detestaba xq siempre lo oía asociado a dinero y snobismo, a pijerío francés.

Qué gran pájaro bizarro hemos perdido, ahora eres tú el último de la especie, y no vuelas

bizarro con interrupciones dijo...

Geminis:
No te creas, parece que era bastane incómodo (muy estrecho)
Ya puestos a lujos , yo preferiría viajar en jet privado.

Macarra ilustrado:
No, no lo vuelo, pero lo de chovinista sí que me va. Pero es la genialidad de los franceses. Ha pasado a la historia como francés y era sobre todo británico ¡Que genios! ¡Yo de mayor quiero ser gabacho!

Juan Luis Sánchez dijo...

¡Yo también le tengo cariño a ese modelo de avión desde que vi de pequeñito Aeropuerto 79: El Concorde, todo un gran clásico del cine.

Quikosas dijo...

Pos mira tú que yo tampoco tenía ni idea...
Y qué franceses los mamones, digooooo que mamones los franceses ;P

bizarro con interrupciones dijo...

"los gabachos" por favor, "los gabachos". Seamos políticamente correctos :-)