martes, 10 de junio de 2008

EUROPA REIMPLANTA LA ESCLAVITUD

Sí, claro que el título es muy sensacionalista, sobre todo porque Europa ya consiente la esclavitud en distintas formas dentro de sus fronteras (ya lo hablamos cuando hablamos del fenómeno de la prostitución, pero igual se puede hablar de la inmigración ilegal, que nuestra economía fomenta descaradamente, como todos los países desarrollados) pero es que la noticia de la reintroducción de la jornada laboral de 66 horas es ya como literaria, por aquello de volver a las novelas de Dickens y a la situación de la primera revolución industrial y los obreros sin derechos.

Los ministros mierdafistros europeos acaban de firmar un acuerdo para implantar la jornada de 66 horas (dicen que para permitirla, no para obligar a ella, ¿A quién quieren engañar?) y yo enseguida hago las cuentas: 66 horas significa 11 horas de jornada laboral, incluyendo Sábados.
Sé que en España eso es lo que ya trabaja mucha gente dentro de la ilegalidad más consentida (horas extras que nunca se pagan) y precisamente por eso creo que eso va a hacer todavía más daño a la economía española (nuestros trucos sucios ni siquiera serán ventaja) pero de ahí a encima admitirlo encima va un mundo.

Esto es como cuando reconocieras que cometes un delito y, como todo el mundo lo comete, decidieras legalizarlo. "Bueno, yo pego a mi mujer, pero como en el 30% de los hogares se hace, pues vamos a legalizarlo" "Bueno, aquí en mi oficina discriminamos a minusválidos, jovenes, extranjeros, mayores o enfermos, así que mejor vamos a pasar una ley quitandoles derechos, y así mejor lo hacemos legalmente". Así que no, no me vengan con ese argumento.

Otro con el que te vienen es el de la amenaza china, asiática, etcétera. Los empresarios, comos siempre, fomentando el racismo y la xenofobia. Pues no, no me vale, eso es como si usted me dijera que me tengo que volver una dictadura asesina como China para poder competir con ellos. Es más: se puede citar mejor el ejemplo a la inversa en vez de ser tan interesado, y contar como países como España, Grecia, Corea, Taiwan, etcétera se han ido volviendo democracias y han aumentado los derechos sociales cuando han llegado a un determinado nivel de desarrollo. Así que dejemos que triunfe el ejemplo de lo bueno, no el de lo malo. Me río cuando dicen que la democracia en China es imposible. Ah, sí ¿Y Taiwan que es, sino chinos en democracia?

Y que no me vengan con tonterías ni engaña-bobos: una jornada de 66 horas supone volver a modelos sociales antiguos: mujeres sin trabajar para poder cuidar de los niños (que me parece bien cuando es una opción -como si lo hace el hombre-pero no por obligación) trabajadores sin salud ninguna, más enfermedad, más muerte, más paro (¿para que van a contratar más gente, si pueden poner a su trabajador 20 horas más a currar?), familias empobrecidas y eso sí, empresarios más felices y forrados ¿Seguro? Creo que hay países llamados europeos (sobre todo nórdicos) dónde la seguridad y comodidad en el trabajo llevan a la gente a involucrarse más y hacerles ganar más dinero. O a lo mejor es que estoy yo equivocado.

En fin, que bienvenidos a los infiernos-Abrochense los cinturones


7 comentarios:

botijo de oro dijo...

Ya vengo viendo que la Revolución Francesa y sus principios pueden pasar a la historia como una rareza. Que los derechos hay que defenderlos diariamente y que se viene imponiendo un nuevo modelo de hacer las cosas (y que se muestra en estos países donde crecen los rascacielos en muchos casos) que es muy pero que muy diferente.
El liberalismo del XIX provocó las reacciones que todos conocemos: comunismo, fascismo, nazismo, francquismo, falangismo... Pues el asunto vuelve a ponerse delante.
Atentos.

Juan Luis Sánchez dijo...

Y más que vamos a retroceder. Veo que la gente sólo se preocupa porque la tarjeta de crédito funcione y que la izquierda anda desorientada. Si seguimos así seguiremos yendo hacia atrás a velocidad de órbita. Dentro de nada se acabará el cogerse las vacaciones, y si nos descuidamos, las mujeres dejarán de tener derecho al voto. Hay que andarse con ojo.

Quikosas dijo...

Hostia tú que sí era verdad...

bizarro con interrupciones dijo...

Quikosas, por desgracia, sí, es verdad, y el último en facilitar las cosas ha sido el Berlusconi, precisamente... (Prodi lo estaba bloqueando)

Juanlu y Botijo, totalmente de acuerdo con vuestros diagnósticos. Así nos luce el pelo :-(

Eso sí, mucho rascacielos, como dice Botijo....

Mi vida en 20 kg. dijo...

Que mal, en general se opta por la eficiencia mas que por la cantidad de horas, en Chile la jornada legal es de 48 hrs semanales, creo que 66 es muchoooo!!!!Por lo de mas hay estudios que demuestran que mas de 6 hrs en un trabajo deja de ser productivo, ya que se asume que hay mucho tiempo para hacer las cosas y se postergan......creo no va el tema en las horas no???...lo siento por uds.

geminisdespechada dijo...

mi jefe me lo ha dicho antes y no le creía.. pero no habían votado la de 35 horas en Francia? jo, qué atraso..

como le he dicho a mi jefe:

- conmigo que no cuenten.

bizarro con interrupciones dijo...

Geminis, que tampoco cuenten conmigo.

MiVida, aquí también estaba en 48 horas...hasta ayer

De todos modos, quedense (mediantamente) tranquilas porque todavía lo tiene que aprobar el parlamento europeo (de momento es una proposición de ley de los jefes de gobierno de los países de la UE y luego lo tiene que aprobar el parlamento... a ver que pasa)

Estoy totalmente de acuerdo con MiVida. Estar tanto tiempo en la oficina te vuelve improductivo (eso es lo que pasa en Japón, por ej, y de hecho también en España) y además trae gravísimos inconvenientes sociales (los padres no aparecen por el hogar, los varones se desentienden o se ven forzados a desentenderse de la vida familiar, los niños están solos, la gente no tiempo para estudiar, divertirse, hacer deporte, cuidarse...en fin, vamos, el siglo XIX, que horror)

En cuanto a la productividad, en la empresa que trabajaba yo antes, el mes que más facturábamos, con diferencia, era julio, y eso que sólo trabajabamos por las mañanas.

En fin, no vencerán. Responsabilidad y Lucha.