lunes, 12 de mayo de 2008

VAMPYR: TRISTEZA Y AMARGURA EN TEATRO DE MARIONETAS


El Domingo fui a ver Vampyr de Nevill Tranter en el Círculo de Bellas Artes. La obra en realidad pertenecía al festival de Titirilandia, que se celebra en Segovia, y la verdad es que ya puestos, mejor ver una obra de marionetas góticas en una ciudad como Segovia, con casco antiguo medieval, acueducto romano, y castillo de cuento de hadas.

Pero en todo caso la obra fue un éxito. A mi me gustó mucho, sobre todo al final (al principio había una trama que no me gustaba, pero al final queda perfectamente entrelazada con las otras)

Las marionetas eran preciosas, de tamaño humano. El marionetista actúa con ellas en escena. Interactúa. Y la calidad de su interpretación es maravillosa. Al punto en que hay veces que no se distingue marioneta y ser humano.

La historia es trágica. Demoledora. Hay un momento en que parece que va a ser peor todavía. El momento en que me dí cuenta de todo lo que estaba viendo y sobre todo el momento en que el marionetista nos revelaba lo que en verdad nos estaba contando.

Historias sobre la Paternidad Frustrada. Perdón, Historias sobre la Paternidad Fracasada. Sí, Fracasada. Paternidad Fracasada estrepitosamente.

Y es que hay un momento en que tenemos un vampiro adolescenbte y aniñado que se suicida abrumado por la tiranía castradora de su padre.

Un padre de una chica de 16 años sin hija ya, devorada por los vampiros en el momento en que se ve superado y necesitado de la ayuda de los demás y la ayuda no le llega. Sino la traición. La rapiña y la hija que muere devorada por las alimañas.
Y la figura del padre salvador se ve demolida, machacada, en este personaje inútil y superado.

Y por último hay un padre no nato: uno que asesina a la muchacha a la que viola. En el momento en que la viola. La criatura que el concibe no tiene posibilidades de nacer. La asesina. Destruye su incubadora humana, la capsula en que está envuelta su descendencia.

Y por último un arcángel desterrado. Gabriel. Una criatura que ha fallado al mísmisimo Dios. Otra paternidad frustrada. Una celestial.

La historia da algunos giros más, y algo cambia. Pero ese momento insuperable es la antesala de lo que luego llega y lo que queda de la obra, La paternidad como un proyecto imposible, frustrado.

Desconozo qué motivos le han llevado al autor a crear una obra tan amarga. Para más señas, al final de la obra él hace salir a su propio perro. Como si él nos dijera "Eso es todo lo posible que es ser padre."

La obra, como amarga que es, no es más que la expresión de la tristeza. La amargura, eso es: ese sentimiento falso que la mente nos proyecta cuando no es capaz de estar a la altura de las circunstancias, cuando se ve superada.

No sére quien le reproche esa amargura. Razones tendrá. No hay más que ver la obra. Pero entre tanto un poso queda: belleza, la de la obra, tristeza, y un poco, sí, un poco, de esperanza.

7 comentarios:

geminisdespechada dijo...

Pensaba que Titirilandia era para niños.. ya veo que no.. no???

Juan Luis Sánchez dijo...

Pues tiene buena pinta. Yo no voy a los títeres desde que era peque y se pegaban con la cachiporra.

botijo de oro dijo...

Madre mía. Sin palabras, estoy con Geminis, qué giro le da al tema.

bizarro con interrupciones dijo...

Geminis, Botijo:

No, muy de niños no se puede decir que fuera. Nosotros fuimos porque nos habían comentado y luego desde luego la sala estaba básicamente (99%) llena de adultos.

Pero lo curioso es que nosotros íbamos con una oferta de ATRAPALO que ponía que era teatro infantil...no muy consecuente, la verdad

JUANLU:
Tu ibas a ver a Pírulo (o a sus congeneres) en el Retiro? Creo que todavía sigue habiendo representaciones en el Retiro pero no sé si en aquella especie de auditorio que habían creado...

De todos modos representaciones como estas no creo que haya, no.

Juan Luis Sánchez dijo...

Sí, Álvaro, qué recuerdos. ¡Qué tiempos aquellos! Creo que sigue habiendo eso, porque alguna vez que he paseado por el Retiro he visto muchos niños sentados frente a un escenario de marionetas, pero no en el auditorio sino al lado del lago. No me paro a verlos porque me da palo que digan que soy demasiado mayor.

Con títeres se puede hacer cualquier cosa. Creo recordar que hace un par de años hubo un espectáculo porno con marionetas, tampoco muy apropiado para niños.

Mi vida en 20 kg. dijo...

Yo quede en mi cabeza con la imagen de un Bizi sentado en alguna fila con la boca abierto y pensando..."yo me queria reir"....

Saludos y me encantan las mariones y si estan en alguna calle de Viña del Mar mejor.

bizarro con interrupciones dijo...

Juanlu:
Ja,ja, es lo bueno que tiene ser padre, que te da la excusa para quedarte a verlo y disfrutarlo...es por los críos :-)

Me hubiera encantado ver esas marionetas porno!!

MiVida:
Bueno, yo iba medianamente informado, así que esperaba algo serio (de todos modos, no aquello) pero de todos modos (sí, sé que suena raro) era una obra muy graciosa, y te ríes mucho (no tenéis más que ver el vídeo :-)