miércoles, 28 de mayo de 2008

MICRORRELATOS (XII)

Esta semana han estado los tres finalistas muy bien. La cosa mejora como lector, empeora como aspirante... El tercero de ellos, mandó 26 micros esta semana. Nosotros seguimos aquí, con la bici a pedales y los cuartos de hora robados al tiempo. No es exusa todo lo dicho que es pretexto.

Miriam arrugó en sus manos el garabato ilegible que había dibujado. Antes de tirarlo lo volvió a abrir; el papel hacía ruido desperezándose de un sueño de celulosa.

Pese a los dibujos estrafalarios que había hecho encima, no podía evitar apreciar descaradamente el corazón, la letra M a su izquierda, la flecha de Cupido atravesándolo, y la interrogante a su derecha –transformada posteriormente con pericia, en un rostro inexpresivo –.

Da igual, si alguien pillaba ese papel todos podrían ver, como ahora veía ella, quién estaba detrás de esa interrogante mal disimulada, quién era esa críptica M.
Roja de vergüenza y amor, salió corriendo despavorida con él en la mano.

12 comentarios:

Quikosas dijo...

¡Ay! Los amores (pre)adolescentes... es lo que tiene. Testosterona y estrógenos descontrolados y mala caligrafía.
Bueno volver a leer algo (bueno) por aquí. Tan febril actividad y desbocado ritmo dieron paso a una calma chicha de gran contraste... ¡así el mallot de la regularidad no lo veis ni en pintura!

geminisdespechada dijo...

jo, yo no saco ni el rato para leer el que ha ganado... a ver si mañana..

botijo de oro dijo...

Nada, nada, todo lo que sea regular ni interesa :))

botijo de oro dijo...

Geminis - qué extressssss... Una pintilla mujé, que estos son dos días.

bizarro con interrupciones dijo...

Hace tiempo que no intercepto ninguna de esas notitas amorosas en clase. Cielos, estoy perdiendo facultades :-)

Juan Luis Sánchez dijo...

¡Qué nostalgia! Tu micro de esta semana me ha traído recuerdos de cuando iba al colegio y como no me atrevía a decirles nada, mandaba notitas a las chicas. De hecho tengo alguna anecdotilla sobre esa que contar en mi blog. Últimamente ya no me atrevo tampoco ni a mandarlas notas. Me alegro que hayas vuelto a poner entradas en el blog, ya teníamos mono.

botijo de oro dijo...

Pues yo nunca he pillado ninguna. Debajo de mis clases debe haber no mundos, sino universos enteros, a los cuales yo nunca llegaré por mi tremendo despiste :))

botijo de oro dijo...

Juanlu - tu comentario ha funcionado como verdadero acicate. Yo nunca mandé ninguna de estas, era tal mi fijación por el deporte y mi desinterés por las chicas que mis amigos me llamaban "el abstemio".
Posteriormente, me llevó muchos años y juergas el quitarme un mote por el que ahora nadie me reconocería (no tanto por las chicas como por el alcohol ingerido en el transcurso) :)

dwarf dijo...

Yo también les metía notas a las chicas en la mochila. Lo peor es que las notas me las escribía mi hermana


pdta: me entusiasma la primera frase del relato

botijo de oro dijo...

A mí también, pero es la única que yo no he escrito, lo cual me desconcierta un poco :))
Lo de las notas escritas por tu hermana está muy bien, explotando la psicología femenina. Seguro que tenías éxito.

dwarf dijo...

Jajaja, bueno, me refería a la segunda del relato, la primera tuya, obviously ;)

botijo de oro dijo...

Claro, claro :))