jueves, 3 de abril de 2008

UCRANIA Y RUMANÍA, países bizarros

Ahora que se está celebrando en Rumarnía la cumbre de la OTAN y precisamente se está debatiendo en ella la conveniencia del ingreso en ella de Ucrania, convendría reflexionar no sobre dicha ampliación, sino sobre la consustancial y bella bizarría de estos dos fantásticos países.

Botijo de Oro ha podido verificar in situ este verano la impresionante belleza natural rumana y el natural encanto (normal) de sus gentes. Y que ese verde, boscoso y sugerente país, isla latina en un mar de naciones eslavas, cuna de viajeros como Mircea Eliade y filósofos como Cioran, sea sede de monstruos como Dracula, el Palacio del Parlamento en Bucates o Ceaucescu. (aquel terrible tirano que tuvo el detalle de acabar como decía, es decir, perseguido, arrestado y ahorcado por su pueblo en aquel inolvidable año 1989) debe hacernos reflexionar sobre la enorme bizarría de este gran país.

No en vano, tanto rumanos como ucranianos (que bello gentilicio) son de los inmigrantes que mejor se adaptan a este bizarro país nuestro: asimilan su bizarría y la identifican con la propia. Son capaces de entender la belleza de este país y el horror de sus ciudades, la simpatía natural de nuestras gentes y la lamentable capacidad de las mismas para comportarse ruda, grosera, y desagradecidamente, echando por tierra todo lo conseguido en nuestros momentos más elevados.

Pero rumanos y ucranianos, perdonan. Rumanos y ucranianos, comprenden.
Porque es consustancial al bizarro entender la bizarría ajena y sobre todo entender lo mal que todos estamos. Que vamos a hacer, hay que tirar para "alante" e intentar entenderse entre todos.
De Ucrania que les voy a decir. Siendo profundo rusófilo como soy no puedo más que desear que un país como este, donde la mitad de la gente es rusoparlante, entre en la Unión Europea. Sería bueno para ellos y bueno para nosotros. Nos abriría ventanas, y que duda cabe, seríamos todos un poco más bizarros.
Y si no, miren ustedees a la úlitma superstar de Ucrania en Eurovisión (por cierto, que quedó segunda).

5 comentarios:

Mi vida en 20 kg. dijo...

Hola, aqui llegue a conocer tu casa, me tomare mi teimpo para leerla, esta muy bueno esto...mis hijas tienen una compañera de Rumania, se llama Margarita, no se si sera un nombre comun por esos lados, pero lo que dices es cierto son gente muy encantadora...

Seguire leyedo

Jaime dijo...

Viva Rumanía!!

Es cierto, nos comprenden y son muy latinos. Al punto que una amiga rumana q tuve en París me demosotró que sabía español a través de los culebrones que allí exportamos y q se sirven en versión original. Ante mis petrificados oídos encandenó las siguientes frases "Te amo profundamente y con toda mi alma Maria José" "No permitiré que el amor de mi vida me engañe con esa perra, antes muerta" Lo dicho, aupa rumanía

Larevedere!

botijo de oro dijo...

Doy fe de lo anterior porque vi que echaban estos culebrones por la tele cuando estuve allí. Los pasan subtitulados y nos comprenden bastante mejor que nosotros a ellos.
La sensación que me dio, es que se parecían bastante a los españoles de hace unos 25 años, en general, eran amables y te abrían la puertas de sus casas en seguida.

Bea dijo...

Ucranianos no conozco. Rumanos, rumanos, conozco pocos. Conozco a los padres de Natalia una niña de 10 años, que son unos currantes de 6 de la mañana a 10 de la noche, una pasada. Y son encantadores.

también conozco a Mariana, una mujer de 45 años que se ha enquistado en casa de un familiar y con el pretesto de un dolor lumbar muy grave que le duró cinco meses lleva la friolera de dos años viviendo en la casa del familiar nuestro sin la mínima intención de irse hasta que no encuentre un trabajo fijo que no busca. El familiar en cuestión es un pedazo de pan, más conocido en la familia como el timado con garrapata.
Y ante la duda familiar timado afirma que no se la tira.

Mariana limpiaba casas entre las que estaba la del familiar. Ahora familiar con garrapata ha contratado a la prima de Mariana para que venga a limpiar la casa y cuide de su prima Mariana que lleva año y medio con el alta médica.
La hija de Mariana, estudia en una universidad de Rumania y paga (con el dinero que su madre le envía desde España limpiando casas) paga a una señora de la limpieza para que le limpie su estudio de estudiante y le haga la comida. La conocí unas navidades e iba de pija. Un comic de familia.

Una vez más afirmo que no se debe encasillar por la conducta de unos pocos a toda una sociedad.

Y creo a pies puntillas a "botijo de oro" cuando dice que rumanos y ucranianos son bizarros y muy acogedores.

Besos

bizarro sin interrupcion dijo...

Luego dicen que el lumbago es malo.
Será doloroso, pero en este caso altamente rentable.