lunes, 31 de marzo de 2008

EL ESPAÑOL, IDIOMA BIZARRO

Deutsch Español English Français Português По-русски

Seguro que ustedes han oído siempre esa manida expresión de que el francés es la lengua del amor . A parte de ser una cursilería y un lugar común, esa palabra les habrá dejado, siempre como a mi, con la duda, de vale, y entonces ¿De qué es lengua el español? Vale, el alemán es la lengua de las ordenes (no sé quién dijo aquello de que era la lengua para hablar a los soldados y a los perros, si no recuerdo mal, era un alemán) el italiano, el idioma de la música, y ¿el español? Nosotros tenemos la respuesta, sí: el español, es el idioma de los bizarros.



El bergamasco, el finés, el húngaro, el sardo, el provenzal (del norte y el sur) el nepalí, todas esa lenguas absurdas merecen un lugar aquí, pero qué quieren que les diga, estamos hablando aquí de lenguas occidentales y ,sobre todo, MAYORES, no de "catalán" (el meu molt estimat mallorquí del nord") es decir, habladas mayoritariamente en el mundo y con una desbordada producción cultural en el mundo. Y además, que todo hay que decirlo, porque nuestra cultura es limitada y nuestra erudición muy reducida, que quieren. Y además sobre todo, de haber eligido alguna minoritaria, me habría quedado con el sardo, santo de mi devoción.


Pero no nos detengamos y pasemos a analizar todos los aspectos que puedan proponer o no su bizarría.


1) La denominación: ¿Español o Castellano? Tanto me da, me da igual. Pero que un idioma, que es uno de los más hablados del mundo, dude de su propia definición, es ya significativo. ¿Es idioma, como índica "español" ? ¿Es dialécto, como indica "castellano? ¿Idioma o dialecto? ¿Nacional o regional? ¿Nacional o internacional? Ah, esa vacilación, ese sindios, esa inpropiedad sólo puede ser propio del bizarrismo. El bizarro sabe que lo es, pero nunca sabe exactamentelo que ÉL es. No encaja en las clasificaciones y nos se sabe definir, no vale ni como minoría, ni siquiera como excepción. Él es tan perro verde que no se sabe si definir. El español, el castellano, esa lengua tan querida por nosotros es efectívamente bizarra hasta en su denominación.


2) La geografía: ¿Cómo no va a ser bizarro un idioma que hablamos los cafres y borricos peninsulares, los sensualones de los caribeños, o esos europeos del cono sur? A la fuerza el idioma se ve desgarrada por esa esquizofrenia identitaria, tan propia del bizarro, de un idioma que no sabe si tiene que ser cariñoso y sensual, cerebral y centroeuropeo o áspero y rasgado como la propia geografía peninsular. ¿Un idioma arabizado y mediterráneo? ¿O un idioma atlántico y continental? Ah, el propio idioma se confunde consigo mismo (como Dinio), se trabuca, se avergüenza, y al final no sabé quién es. Como el bizarro.

3) La fonética: esas ERRES por favor, esas erres ¿Cómo íbamos a poder vivir sin ellas? ¿Y las Zzzetas??? (¿Que sería de ZetaPé? ¿De Zipizape? ¿De petaZeta?) La misma palabra que nos autodenomina no puede ni siquiera pronunciarse correctamente sin esas bellas abeRRaCiones. No, no me digan que en francés o inglés puedo decir "Bizarre", la pronunciación no es igual, ni la Z del italiano que parece una mera "ts"(pizza). Y lo mejor de todo es que, para completar estas rarezas (de nuevo esos bellos sonidos) encima tenemos ese sindios que es la pronunciación del castellano en toda su geografía peninsular (más allá no sé) dónde en un pueblo todas esas bellas Cés y Zetas se pronuncian como eses y en el pueblo de al lado las eses se pronuncian como zetas y cés. A ZEZEO, que bella palabra. Y si tienen dudas, viajen a Cádiz. Ustedes viajen, viajen.

4) la ortografía: ¿Con hache o sin hache? ¿Con eñe o sin eñe? Ah, un idioma que puede hacer campaña de un signo ortográfico dentro del alfabeto occidental (ójala tuvieramos uno propio y exclusivo como el armenio o como el georgiano, pero qué se le va a hacer) merece un cierto reconocimiento, pero cuándo esa rareza se reduce a dos letras y una ni siquiera se pronuncia, entonces estamos ante la estupidez, rasgo inequívoco del bizarro.

5) la semántica: ¿Cómo no va a ser bizarro un idioma que tiene mezcla de árabe y latín? La tradición semítica y la latina mezcladas y destiladas en un aceite oleaginoso y único. Qué bonito poder decir almohada y fornicación, aceite y corporal.
6) La Gramática: el subjuntivo, ese sindios. Ese mundo de las vacilaciones y las indeterminaciones tan propio del bizarro. ¿Que yo fuera? ¿Que yo fuese? ¿Que nosotros fueramos o fuesemos? Me dirá que el subjuntivo no es exclusivo del español: el francés, el portugués, el italiano....pero ¿y la pasiva? ¿y la frase impersonal? ¿Y la pasiva refleja? ¿Existe en francés la pasiva refleja? Esa incapacidad de saber que a que nos refererimos es absolutamente propia del bizarro.
¿Han podido aguantar hasta aquí? Sin duda hay muchos argumentos sintácticos, gramáticales o morfológicos más, pero creo que uno ha abusado de su paciencia y sabe que puede llegar a ser muy pesado con estos temas. Qué le van a hacer, lo de las lenguas (mal habladas, pero no por intención) siempre ha sido lo mio.

Es verdad que uno siempre ha tenido cierta fijación oral (y escrita). De hecho, uno de los mayores piropos eróticos que me han hecho en la vida ha sido llamarme "sexilingüe" (se refería la persona en cuestión a que hablaba seis idiomas, pero como todo el mundo puede imaginar, enseguida le encontramos otras aplicaciones) y que probablemente la lengua, en todos los aspectos, ha sido siempre una de mis mayores ventanas al mundo.

¿Tienen ustedes otros candidatos? ¡Hagánoslo saber! Nada hay más propio del bizarro que dudar. Estamos dispuestos a admitir que nos hemos equivocado y que otras lenguas merecen alzarse con el merecido título de idioma bizarro. Eso sí, dígannos entonces, el español ¿Qué es lo que es?
¡Estamos abiertos a sugerencias! ¡Dígannos lo que piensan! ¡Enmiendenos!
Estamos dispuestos a aceptar otros ¡incluso el catalán!
¡Pronunciense!

4 comentarios:

botijo de oro dijo...

Amén a esto. Sí señor. Entre las minoritarias e hispanas yo reivindacaría el bable.

geminisdespechada dijo...

jajaja a mí me has convencido de pleno, y además me has hecho reir :)

Mi vida en 20 kg. dijo...

Deberia haberlo conocido antes a Ud.
yo soy de las que no pronuncia la "Z" y que quiere que le diga la de los esañoles me cansa un poquito jajajaa...bueno es que soy chilena y la ch para mi es una T a su oido...eso me gusta mucho las diferncias dentro del mismo idioma...saludos

bizarro sin interrupcion dijo...

�Precisamente!

Eso es lo que hace m�s bonito a un idioma, las mismas diferencias dentro de �l, eso es lo que le da m�s riqueza.

Por cierto, mi abuela era chilena, pero cierto es que de casualidad. Mis bisabuelos eran m�sicos de zarzuela que iban de gira a principios del siglo XX por latinoam�rica (las giras pod�an ser de a�os) y de ese modo mi abuela naci� cuando viv�an en Chile, y mis otros dos t�os abuelos si no recuerdo mal en Paraguay y en Argentina.

Sin embargo all� solo vivi� la ni�ez, y luego ya vino a Espa�a de adulta (despu�s de haber visto tanto mundo venir a aquella Espa�a gris de la dictadura y la posguerra, hay que ver) Pero se enamor� de mi abuelo (pacense) y se qued� en Extremadura, al lado de Portugal.