martes, 26 de febrero de 2008

¿Qué pasa si prescindo tan sólo de dos de ellas, las más traseras?

El bizarro corre más que la máquina. No hay habitáculo que pueda envolver su empresa y el alma proclama una nueva victoria cuando el prometido maná no es más que una jodida entelequia. Se olvida el vicarra que tiene que avanzar a traspiés de la lógica, sin el dulce combustible del aplauso que acuna al líder. Tan sólo un desierto de piedra es su camino y la lengua de asfalto que ve delante de sí una puñetera trampa.
Cuando lo entienda ya será tarde y todos nosotros reiremos a gusto su osadía... (el momentito sal del coche Pepé a ver que coño ha pasado no tiene precio).

3 comentarios:

goandcheck dijo...

¿Es acaso una metáfora? ¿Pudiera ser, tal vez, quizás?
No digo que no desistas, porque la constancia viene de serie en el bizarro sin interrupción, pero no significa siempre salir echando mistos... se puede andar más despacio cuando más difícil resulta :)
¡Un abrazo!

Bizarro Con Interrupciones dijo...

Por algo Mila y yo no nos sacamos el carné- Seguro que nos pasaba algo de esto :-)

Enrique Páez dijo...

Pues sin el carné lo tenéis jodido en Portugal. No hay manera.
No seais perros.
Abrazos